lunes, 30 de junio de 2008

Más allá de las normas.

¿Cómo ver más allá de las normas cuando el Ser Humano está tan estructurado por el sistema?...¿Cómo ver más allá de ellas si siempre va a existir el miedo a un juicio moral?...¿Cómo lograr esa vista gorda si el resto nos condiciona tanto?...¿Cómo desechar todo tipo de enjuiciamiento para poder liberar el espíritu sin ser juzgados?...La sociedad, está constituida por varias cosas y entre ellas ( lo que en mi caso particular es un gran dilema existencial ) las normas.Estas son de suma importancia para lograr la convivencia en una sociedad, jamás descartaría las normas, no van a creer que soy una rebelde, el espécimen que está en contra de todo lo que se denomina “normal” o una anarquista, no...para nada, ni siquiera me acerco a alguna de éstas “etiquetas”.Simplemente que la palabra “norma” revoluciona mi cerebro impulsando a mis manos a derramar pensamientos acerca de ésta palabra que en mi caso me resulta tan áspera...seguramente no es la simple palabra la que me genera esa sensación, si no la manera en que ésta esta impuesta.Las normas, leyes, reglas, decretos o como cada uno quiera llamarlo, están hechas de manera sumamente generalizada, lo cual es para mí un gran error que muchas veces lleva a infinitos fracasos. Para explicar mejor lo que quiero transmitir daré un ejemplo:- El colegio...(La primaria y la Secundaria)...En éstos distintos niveles intelectuales que vamos pasando rara vez no se ha escuchado la constante queja de los alumnos de tener que estudiar materias que no son de su interés personal (me incluyo en ésta queja), esas materias que no son de interés personal muchas veces han concretado un fracaso; por ejemplo... Un alumno de suma excelencia en materias en las que predomina la comprensión de texto y la expresión reprueba un año entero por alguna materia la cual el no tenía la misma capacidad, o el interés necesario como para aprobarla, por ende pierde todo ese año.Si bien es muy interesante, enriquecedor y de una buena seguridad en la salida laboral tener una cultura general, es de mi creencia pensar que eso no debería estar impuesto y ser hecho por total obligación, con esto no quiero decir que esa persona se tome el papel de “vago” o ignorante, si no que podría ser muy útil para el o para la sociedad y en algunos casos para ambos explayándose en terrenos que le son correspondidos según su naturaleza.Claro está que somos individuos, justamente la mismísima palabra lo indica, nadie es igual a nadie, entonces...¿Por qué las normas están impuestas de una manera general?, si cada persona tiene distinta forma de pensar, tiene variadas concepciones y convicciones y distintas capacidades. Siguiendo con el tema de la escolaridad, no todos tenemos la misma capacidad en todas las materias obligatorias que tenemos que pasar en los distintos grados del colegio, una persona puede ser brillante en materias exactas pero no entender nada de la comprensión de texto o de algo tan cambiante como la filosofía, y otro alumno puede ser un experto en filosofía y no encajar para nada en absoluto con las ciencias exactas (Como es en mi caso)...entonces, ¿Por qué estamos obligados a estudiar algo que casi siempre termina en un fracaso?, ¿Por qué nos obligan a conocer y encima aprender conocimientos que no son para nuestro crecimiento espiritual ya que no es de nuestro interés?, como dije antes esto debería ser una decisión a propia elección.Luego de leer lo anteriormente dicho de seguro estarán pensando: “ Pero, las normas están hechas para mantener un orden y una igualdad para todos, no pueden existir normas distintas para cada uno de los individuos”, si les leí la mente o era predecible lo que iban a pensar por lo que yo dije, les digo que no es como piensan, yo no digo que haya normas distintas para todos, si no que se proponga a la sociedad una reformulación de éstas y que sigan siendo iguales para todos, solo que, dentro de esas normas haya más de una sola posibilidad de elección, nuevamente para explicar de un mejor modo lo que intento transmitir citaré un ejemplo...(Sigamos con el colegio):- En vez de obligar a todos los alumnos a estudiar las mismas materias, deberían existir establecimientos específicos, ya que, como dije anteriormente, no todos nos desarrollamos de la misma manera en todos los terrenos.Si esto existiera, doy por seguro que habría muchísimos menos fracasos, por que las personas tendrían la posibilidad de elección dependiendo de su naturaleza, dones, capacidad o como se lo quiera llamar, y además disfrutaría de lo que está haciendo y lo haría mucho mejor que si estaría haciendo algo obligatoriamente.Luego de esto, si a las personas les interesa tener una cultura más amplia...excelente, que la tengan, que se nutran, que conozcan, solo si es de su interés, solo si es para enriquecerse ellos. Entonces...¿Para qué obstaculizar el camino del hombre con cosas que no son de su naturaleza?, ¿Por qué obligarlo al fracaso cuando puede ser uno de los mejores en lo que más capacidad tenga?, ¿Por qué crearle un nuevo problema?...Para mi forma de ver las cosas, la vida ya tiene demasiado sufrimiento como para ir agregándole fracasos innecesarios.Si bien considero que está perfecto que al hombre se lo ponga a prueba, que se lo haga caminar por espinas y vidrios rotos para que de eso saque su mayor fortaleza, también creo que en cuanto podamos debemos reducirle el dolor al ser humano, jamás sacárselo pero si reducirlo, con esto de reducirle el dolor al ser humano solo me enfoco en minucias, en cosas que no sean un problema existencial. Pero cuánto más dolor (en el resto de los aspectos) pueda soportar el hombre, de mayor riqueza es su espíritu...Releyendo lo escrito anteriormente logro darme cuenta de que mis pensamientos son tantos y tan rápidos que me estoy yendo de tema, sepan disculpar...Volviendo al tema de las normas sociales, me surge un interrogante que también suele inquietarme, y es ¿Por qué las normas están vistas desde un solo punto de vista y son ecuánimes para todo el mundo en la forma de captarlas?, con esto quiero referirme a que para una persona determinada una norma puede resultarle normal por el simple hecho de que se le fue impuesta desde que tiene conciencia y el poder de razonar, y esa norma le resulta indiferente interrogársela y la toma y la cumple por que así se lo enseñaron, y otra persona la toma y la cumple por convivencia pero se la cuestiona constantemente. En mi caso siempre me cuestione ¿Por qué las normas le resultan normales a unos y a otros los moviliza hasta enfrentarlas? ( solo en pensamiento, como en el mío, pero en otros casos llegan a la acción), y... ¿Por qué las normas son normales para unos solo porque así se lo enseñaron?, ¿Por qué el que piensa distinto está fuera de foco?...¿Acaso si las normas que para algunos son normales no hubieran sido impuestas y en cambio hubieran sido impuestas las normas que para los que sostienen las normas normales de hoy en día no son normas normales todo resultaría ser al revés y sería normal lo que hoy para ellos está fuera de foco?, seguramente sería así.Entonces me pregunto ¿Por qué tanto juzgar al que opina de manera diferente hacia esas normas?, ¿Por qué etiquetarlo como rebelde, anarquista o anormal?, si de todas formas lo que yo pienso podría haber existido pero fue creado de una manera distinta y captada por toda la sociedad como verdadero, pero... ¿Quién tiene la verdad absoluta?, ¿Quién juzga si algo realmente es verdadero o en su caso contrario falso?, ¿Por qué al que piensa distinto muchas veces se lo denomina “loco”?...Yo creo que la única verdad la tienen los sabios filósofos, la verdad verdadera es la que tiene una posibilidad de cambio, varios enfoques distintos pero todos (a su manera) válidos, nadie tiene razón, pero todos la tenemos.Más allá de las normas...¿Qué hay?...Yo creo que detrás de ellas existe un gran temor a ser juzgados como dije anteriormente, un temor al “que dirán” del resto, a que nos traten como extraños, a que piensen que el pensar diferente sea sinónimo de “locura”, a que seamos categorizados como personas rebeldes o ignorantes, pero yo creo que el que piensa de modo distinto no es sinónimo de ninguno de esos adjetivos, si no que tiene el poder suficiente de defender y crear sus propias convicciones para ser quien realmente es y no uno más del montón por haberse amoldado al sistema. Con todos estos pensamientos no quiero decir que salgan al pavimento a gritar que el mundo está patas para arriba (hablando mal y pronto), solo quiero que reflexionen la posibilidad de la existencia de muchas verdades, que se den la posibilidad de creer y buscar más allá de lo que hay, que traten de no ser conformistas, que no sean completamente influenciables, si no que formen sus pensamientos, ideales , creencias y convicciones por propia experiencia y no por imposición.No crean todo lo que digo, solo reflexiónenlo, analícenlo, y si les convence pruébenlo, y como última instancia utilícenlo o no para sus vidas personales. Ahora bien, no SIEMPRE actuar diferente es la acción más sabia, se puede ser sabio aparentando ser del montón.Recuerda, que el sabio calla y el ignorante habla y alardea.Con esto quiero que quede bien en claro que mis pensamientos no tienen que convertirse en una conducta rutinaria oposicionista para no ser como el resto y destacarse, solo doy la posibilidad de que en algunos de los casos se propongan tener varias perspectivas, y remarco las palabras NO PARA DESTACARSE, NO POR REBELDE OPOSICIÓN, NO PARA LLAMAR LA ATENCIÓN, solo por el hecho de buscar más allá de todo.

jueves, 26 de junio de 2008

La libertad

Telas gastadas como ropaje cubriendo desnutridos cuerpos…
Finos huesos, soportando la fuerza del viento…
Zapatos de goma y lonas, como frazada, atadas al cuello.
Chapas, palos, bolsas, componen su lecho.
Ruidos demoledores que vienen y van de aquí para allá.
¿Cuándo acabara la guerra papá?...pregunta el niño con toda inocencia,
y su padre, con bombas de fondo, intenta calmar la sed de inquietud de su pequeño,
después de unos segundos de silencio, y de recordar antes de tenerlo, la carta que el le había hecho a su crío…que decía:
“No pasará…
no pasará hambre ni noches de frío, no pasará soledad ni ataduras del alma, no pasará, no pasará la guerra, ni tardes heladas, le brindaré el sol eterno y un cálido aposento.
Nunca lo invadirá el tormento, la mentira, la falsedad, la hipocresía, la calumnia, la violencia, nunca sabrá de cuerpos maltratados ni almas condicionadas, solo será como un cóndor en pleno vuelo, desplegará sus alas para todo paraíso explorar y todos sus objetivos lograr, y si en mi vida…esto, como padre no puedo lograr, se que de todas formas la libertad vas a alcanzar”.
El padre mira a su hijo, tartamudeando por que contestar, lo sienta en su falda y comienza a susurrar:
Hijo, uno al nacer pierde libertad, por el hecho de no elegir ni cuando ni donde nacerá ni con quienes vivirá, tú, mi travieso pequeño, llegaste a nuestras vidas colmándonos de inmensa alegría, se que quizás no vives en un palacio, ni tienes autitos a control remoto, computadora, televisor con cable o un helado todos los días como lo tienen otros niños que ves por ahí, pero hijo, tienes que aprender que lo que más importante, lo que más vale, a pesar de que para muchos no sea así, es lo que llevamos dentro…
¿Y que llevamos dentro papá?, pregunto con curiosidad el niño…¿Sangre, vísceras, venas, y todo eso que enseñan en los colegios? Interrogó el niño con suma inocencia, y entre carcajadas del padre le dijo: Si hijo, eso está muy bien, llevamos eso dentro nuestro, pero yo me refería a los valores y principios, a la solidaridad, a la fuerza de voluntad, a valorar lo que uno tiene, a compartir con los que nos rodean, y todo eso, hijo, se construye a medida que uno va creciendo, eso, es lo que realmente vale, eso nos hace mejor personas… no el dinero, no el poder, no la violencia, no los palacios ni autitos a control remoto.
Y decime papá, los hombres que están ahí afuera haciendo todos esos ruidos y rompiendo cosas… ¿No aprendieron estas cosas que hoy vos me estas enseñando?...¿Porqué son malos?...¿Porqué nos quieren lastimar?...¿Tenés alguna deuda?...¿Nos culpan por algo?, decime papá…¿Qué es lo que está pasando allí afuera?,
El padre, atosigado y engolfado en tantas preguntas, intento ser más claro con su hijo, y le dijo:
Hijo, hay personas que no son educadas de una buena manera, o han pasado malas situaciones que los han marcado, pueden tener rencores con la vida que llevan, sentirse vacíos o hay muchas circunstancias que los llevan a actuar de malas maneras para con otras personas, esas otras personas tal vez no les hallan hecho nada malo, como nosotros a ellos en este caso, es tan solo que necesitan llenar su vacío, el vacío del alma, necesitan descargar los rencores y resentimientos que llevan dentro, necesitan violentarse para sentir el poder entre sus manos y creerse más personas, pero tú, siempre recuerda esto…no los odies, tiéndeles tu mano siempre que puedas, son seres humanos, como yo, como tú, como cualquiera, pero mal encaminados, no cargues con sus males, todos somos medidos con la misma vara que medimos, y la vida, hijo, es un boomerang, todo lo que va, tarde o temprano nos vuelve a nosotros, por eso tú, encárgate de obrar bien, de dar amor, alegría, afecto, compasión, solidaridad, y todo eso volverá a ti, entregándote pedacitos de felicidad cada día.
Tu madre y yo, como dije hace un rato, quizás no pudimos entregarte lo que tú hallas querido tener materialmente, pero nuestro corazón siempre te dio amor, nuestros oídos siempre te han escuchado, nuestros ojos observado, nuestros brazos abrazado y nuestros labios besado. Si hay algo de lo que estoy plenamente seguro es que nuestro amor hacia vos es incondicional.
¿Algún día seremos libres papá?...¿Algún día caminaremos por las calles sin miedo?...¿Algún día podremos ver el sol por una tarde completa?...¿Lo haremos papá?
A lo que el padre contesta: “Veo que estás entendiendo que la libertad no es lo material, la libertad es poder disfrutar la brisa de las mañanas, las tardes cálidas de sol, correr descalzos por el pasto, el olor del primer café de la mañana, sentirnos libres como el pájaro en su vuelo, y si, hijo, podremos hacer todo eso, y para eso necesitamos creer y confiar, creer en lo que uno quiere y confiar en que lo que uno quiere va a suceder si ponemos en ello toda la fuerza de nuestra alma, soñemos, por que un sueñito se te rompió, pero no todos hijo, todos no.
El pequeño bajo al piso de la falda de su padre y tomo camino hacia la puerta que daba a la calle, y el padre pregunta sorprendido: “¿Qué haces hijo?, ¿A dónde vas?”…
El hijo se detiene y exclama: “¡A enseñarle a los malos!”…
El padre no pudo detener el paso veloz de su pequeño hijo que salió disparando para la puerta, entonces lo observo desde la ventana…con la sensación de que su hijo daría una buena lección.
Con toda la potencia de su voz, el niño gritó: “¡Alto hijos de Dios!”…
Los muchachos distinguieron una voz de alguien pequeño, miraron a su alrededor, y al verlo allí parado, firme, pétreo como una columna, se acercaron a el con la desición de utilizarlo como rehén, como mulo, o simplemente torturarlo y luego matarlo.
Lo ataron de pies y manos con gruesas sogas y taparon sus ojos con un pañuelo, pero el niño reitero: “¡Alto hijos de Dios!...pobres almas vagabundas, desveladas, entristecidas, quebrantadas, son solo almas que van en pena por ahí, y la reconstruyen con el poder que les da la violencia, carentes de afecto, de amor, de alegría, un niño pequeño como yo, de bajos recursos pero de alma rica, quiere brindarles una mano, les propongo cambiar una metralleta por un chupetín, una bomba por una sonrisa, las armas blancas por besos y abrazos, y los tanques de guerra por autitos de juguete…
Los hombres se miraron entre ellos, sorprendidos por el coraje del niño de salir fuera de su casa y de hablarles con tanta inocencia y sinceridad, conmovidos por la situación largan todas sus armas al piso, a los pies del niño y le dicen: “Guárdate los juguetes niño, lo que si te aceptamos son los besos, los abrazos, y la sonrisa”…
El niño sorprendido por aquella respuesta, entra corriendo a la casa y saca de su habitación un gran cofre de madera vieja y sin color…la apoya en el piso, junto a las armas, y las guarda una por una… Al mismo tiempo que guardaba cada arma gritaba: “Libertad”…cierra el cofre y agarra papel y lápiz, y pega el papel arriba del cofre en el cual escribió: “Lo que llevamos dentro”.

El súperheroe que hay en mi.

Ante Dios, todos somos iguales, pero cada uno de nosotros tiene la posibilidad de ser " Súper hombres " , o , " Súperheroes ".
Dios, mi máximo rival, mi máximo peligro y mi corazón engolfado en vértigo ante la posibilidad de superar sus poderes.
Muchos preguntaran : " ¿ Cómo conservar al hombre ? " , y yo me pregunto : " ¿ Cómo superar al hombre ?...¿ Cómo potenciar al máximo todas sus cualidades ? , ¿ Cómo explotar sus poderes ? ".
Pues bien, a la hora de ser súper hombre o súperheroe, saco todo el mal de mis entrañas y lo predico, lo enseño...porque el súper hombre o súperheroe mejora cuando empeora y gana la guerra cuando cae al abismo con orgullo.
Cuando un rayo parte su cabeza y lo hace pedazos, ahí nace el súper hombre, ahí nace el súperheroe, cuando se levanta y vuela el avismo con ojos de águila, con corazón de piedra y garras de león.
El súper hombre, nuestro súperheroe interno, sube al máximo de la montaña con sus propias piernas, no le sostienen la espalda ni la cabeza, y va con firmeza y dureza hasta donde se proponga llegar, hasta la infinidad, si asi lo quiere, si asi lo desea.
El, tiene que ser solitario, porque en la soledad crece lo que uno a llevado a ella, de ahí sacamos la fortaleza, caminando solos aprendemos y emprendemos nuevo vuelo hacia pasares mejores, o pasares peores para seguir mejorando.
Lo perfecto enseña a tener esperanzas, a luchar por algo más siempre que terminamos de lograr algo, a alcanzar la cima, la punta, lo máximo, lo más lejano, la infinidad.
No hay límites ni obstáculos para la mente humana a la hora de autosuperarse de autobuscarse y de autoencontrarse, no hay sombra que opaque mi destino a la hora de estructurar mi hombre para convertirlo en súper hombre, no hay piedra que impida mi camino para llegar a mi deseado destino, no hay tijeras que recorten mi vuelo hasta que llegue al cielo, no hay nada imposible para mí, súper hombre.
Por caminos torcidos se aproximan todas las cosas buenas a su meta, hay que andar descalzos por vidrios rotos, por espinas... para sentirle el gusto a la vida, para alcanzar el objetivo.Nunca me he convertido en estátua, ni estoy plantada, ni rígida o pétrea como una columna, porque me gusta correr velozmente, y aun que en la tierra también hay cieno y denza tribulación, quien tiene pies ligeros corre incluso por encima del fango y baila sobre el hielo pulido.
¡ Levanto mi corazón, arriba, más arriba, y no olvidare las piernas, sostendré mi cabeza firme, bien firme...y mi espalda derecha ante cualquier guerra!, porque así soy yo...súper hombre, súper héroe que hay en mí.